Si deseas aprender a mejorar tu convivencia en tu relación de pareja, disfrutar de vuestra relación y crecer juntos, cuenta con nosotras.

Llevamos desde el año 79  ayudando a parejas y matrimonios a  disfrutar de su relación, y aunque te cueste creerlo con unos resultados que alcanzan entre el 75 y 95 % de éxitos. En esta larga experiencia, no siempre fácil, de ayudar las parejas a aprender a convivir y disfrutar su relación, hay algunas cosas que nos han quedado claras.

Nuestra sociedad nos prepara para el oficio más simple, pero para el oficio más complicado de la tierra que es la convivencia en el matrimonio y la educación de los hijos, vamos a pelo. Nadie nos da un manual de instrucciones acerca de como tener un matrimonio duradero y satisfactorio y la mayoría aprendemos por ensayo y error. En muchos casos los modelos que hemos tenido para aprender de ellos no han sido los ideales.

Aprender a convivir en armonía con nuestra pareja es posible, aunque exige esfuerzo y perseverancia.

En este artículo  te ofrecemos algunas sugerencias científicamente comprobadas para hacer que tu relación de pareja sea duradera y satisfactoria

  • El amor no desaparece por que sí, con el paso del tiempo. El amor desaparece porque dejamos de hacer las cosas que producen amor. Recuerda lo que hacías cuando intentaste conquistar a tu pareja. En lugar de medir cada día lo que tu pareja hace por ti, comienza con este firme propósito: pensar cada día algo que le gusta tu pareja y dáselo de forma generosa y desprendida.
  • Párate a pensar y date cuenta de todo lo que tu pareja hace por ti. A veces sólo nos damos cuenta cuando nos falta. Escribe tu diario de gratitud, donde empieces anotando todo lo que crees que te gusta que hace. Y  continúa escribiendo  cada día, alguna cosa, por pequeña que sea, que te haya gustado. Hay que estar muy abierto a la vida y muy desprendido de prejuicios para que no se te escape nada. Y exprésaselo, dale las gracias efusivamente. Esto es una varita mágica para influir en la otra persona. El elogio y el reconocimiento producen milagros.
  • No acumules. Habla las cosas. Tragártelas sólo te hace daño a ti y expresarlas de forma inadecuada os hace daño a los dos. Dedica todos los días un espacio en el que reine la amabilidad, la escucha amorosa y el respeto. Donde cada uno de vosotros pueda expresarse de forma abierta y sin miedo a ser juzgado y rechazado. Si os acostumbréis a hacer esto con frecuencia, estaréis construyendo un pequeño mundo de paz y tolerancia en vuestro hogar, modelo para vuestros hijos y tan necesario en nuestra sociedad. Un ejercicio que yo recomiendo a mis parejas, es darse el turno de palabra el uno al otro durante 10 minutos. El que escucha muestra una actitud de respecto absoluto hacia todo lo que el otro diga. Poco a poco podéis ir ampliando ese tiempo.
  • Acepta que nadie es perfecto, tú tampoco lo eres. Sé tolerante con la imperfección y que os sirva de trampolín para crecer. Intenta entender las razones por las que la otra persona se comporta como lo hace.
  • Si deseas que algo cambie, si quieres algo de tu pareja, empieza por dárselo tú. Te sorprenderá ver que recoges lo que siembras. Si quieres que sea más cariñosa, ofrécele tú ese cariño.
  • No te empeñes en demostrar que tienes razón, no trates de convencer al otro y ganar en la discusión. Cada uno tenéis vuestras razones. Trata más bien de entender el punto de vista del otro y llegar a un acuerdo en el que los dos ganéis algo y renunciéis a algo. Acepta que puedes estar equivocado, y cuestiónate a ti mismo. En muchas ocasiones  en aceptar al otro como es y la vida como es  se encuentra la solución.
  • Acepta las críticas como una oportunidad para el crecimiento y el mejor conocimiento de ti mismo. Párate a pensar si el otro tiene algo realmente importante que decirte y tú puedes aprender de ello. Es posible que existan muy pocas personas que te conozcan tan  bien. Aprovecha la oportunidad para descubrir algo en lo que puedes trabajar y mejorar. Escúchala con mente y corazón abiertos, en lugar de poner excusas, devolverle una crítica, o desviar la conversación. Se un modelo para el otro sobre cómo aceptar los defectos y la imperfección. Intenta ver el anhelo que ahí en el/ella detrás de lo que te está diciendo.  En ocasiones detrás de una crítica por pasar poco tiempo juntos está el anhelo de desear  compartir más tiempo contigo.
  • Dedicaros tiempo el uno al otro y disfrutad juntos. Que los hijos, el trabajo y las múltiples ocupaciones que todos tenemos, no sean una excusa que os impida seguir cultivando juntos un espacio de ocio creativo. Recuérdalo importante que esto fue cuando os conocisteis. Y por supuesto alguna escapadita a solas, vez en cuando, es obligada.
  • Aprende a gestionar tus emociones. El enfado destruye más familias que el alcohol. El tema requiere un espacio aparte. En mi libro “Tu puedes aprender a ser feliz”, que puedes encontrar en Amazon, encontrarás una guías prácticas para lidiar con el enfado, los celos… y otras malas hierbas que pueden arruinar la mejor de las relaciones.
  • Y por encima de todo aprende a perdonar. Vacía todos los días tu papelera de ofensas y agravios y olvídalos. En nuestros cursos de Mindfulness, enseñamos a perdonar. Te cuesta creerlo, ¿verdad? Pues no te creas nada pero compruébalo por ti mismo. Aunque te parezca increíble, muchas personas perdonan después de hasta 20 años de envenenarse con su propia ira y resentimiento.
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